Protección de datos

Actualizado el 21.09.18 - 10:06

Guía para adaptar la utilización de videocámaras a la proteccíon de datos

El nuevo reglamento contempla actuaciones como valorar si las imágenes que se captan son proporcionales a la finalidad perseguida y adoptar medidas como el registro de actividad de tratamiento o notificar las brechas de seguridad.

 

 

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha publicado una‘ Guía sobre el uso de videocámaras para seguridad y otras finalidades’. Esta publicación analiza la utilización de este tipo de dispositivos tanto con fines de seguridad de personas, bienes e instalaciones, como para usos diferentes como el control de la actividad laboral, las grabaciones de sesiones de órganos colegiados o la captación de imágenes en eventos escolares.

La Guía recoge las previsiones del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) que afectan a los tratamientos realizados mediante cámaras. Cabe recordar que el Reglamento, aplicable desde el pasado 25 de mayo, precisamente incorpora una serie de obligaciones que hay que tener en cuenta cuando se tratan imágenes recogidas a través de videocámaras. El RGPD desplaza la mayor parte de la Instrucción 1/2006 de la AEPD sobre el tratamiento de datos personales con fines de vigilancia a través de sistemas de cámaras o videocámaras.

La guía se divide en dos bloques principales. El primero de ellos detalla los principios del RGPD que deben evaluarse al tratar imágenes captadas por videocámaras con fines de seguridad; entre ellos el de responsabilidad proactiva, en virtud del cual deben realizarse una serie actuaciones, como valorar si las imágenes que se captan son proporcionales a la finalidad perseguida y adoptar medidas como, entre otras, llevar un registro de actividades de tratamiento o notificar las brechas de seguridad.

La publicación también enumera supuestos específicos de tratamiento de imágenes con fines de seguridad como el que pueden llevar a cabo, entre otros, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, entidades financieras, joyerías, detectives privados, comunidades de propietarios o ámbitos como el de las infraestructuras críticas, espectáculos deportivos o entornos escolares.

El segundo bloque se dedica al uso de videocámaras con fines diferentes a la seguridad; por ejemplo, el uso de cámaras para el control del tráfico, la grabación y toma de fotografías en eventos escolares, la grabación de reuniones que celebren los órganos colegiados de las Administraciones Públicas y las asambleas, entre otros.

Existe un apartado específico para el uso de las llamadas tecnologías emergentes, como las cámaras onboard, distinguiendo entre aquellos casos en que la grabación de imágenes con esta tecnología se hace para uso doméstico de aquellos en que el fin es la obtención de pruebas para determinar posibles responsabilidades ante accidentes o incidencias de tráfico. Este apartado también aborda la captación y procesamiento de imágenes de cámaras incorporadas a drones.

Este documento también repasa aquellos supuestos en los que no se puede aplicar la normativa de protección de datos como es el tratamiento de imágenes en el ámbito exclusivamente personal y doméstico o el uso de cámaras simuladas.

 

Fuente: AEPD

 

Información importante sobre cookies
Este portal web, utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Dispone de más información en nuestra Política de Cookies.
Configurar